Hotz · directo en el Teatro Barakaldo

Maiatzaren 14a egun berezia zen energetikoki, aurretik. Egun hori eskeini zigun Barakaldo Antzokiak, egun hori aukeratu genuen kontzertu berezi bat gauzatzeko.

Toqué las tablas y fui yo, otra vez, con quince años, subiéndome por primera vez a ellas, a ésas mismas, cantando templada, firme, con mi guitarra, y minutos después, después de acabar y desaparecer por la esquinita del telón, temblando durante mucho rato sin control. Este 14 de mayo les supliqué memoria, les supliqué calma por osmosis, me ayudaron, y aun así en algunas canciones tuve temple y en otras temblé como si fuera la primera vez que se apagaba la luz para que mi música sonara en el Teatro Barakaldo. No era la primera. Era sólo la segunda. Y me faltaba costumbre. Y se me derramaba la emoción. Y agradezco al universo que la emoción tenga materia y se palpe, que la palparais, que palpara yo la vuestra, que sostuviéramos esa emoción conjunta, creándola segundo a segundo, entre tablas y butacas, entre ojos, corazones, piel latiendo, y gracias, y gracias, y gracias por estar ahí, familia y desconocidos con el empeño de escuchar que hizo que os conociera, que nos conociéramos, gracias por este calor con chispas que me mantiene en el camino. 

Hotz, directo en el Teatro Barakaldo, 14 de mayo de 2017.

Vídeo: Al Borde films

© Iratxe Mugire

Momentazos con Gris Perla

Momentazos con GRIS PERLA.

Gracias, una vez más, Pedro de la Osa, Jacin Calvo, Gorka García y Josu Villanueva, por contagiarme de vosotros; sonrío muy fuerte en el escenario y hoy todavía en mi resaca de rock.

Errontegiko jaiak, 2017/9/15.

Foto: Ander Canales

© Iratxe Mugire

Medianoche de Gris Perla, Sestao SOS Rock

Esta emoción, ésta que sólo se vive sobre las tablas, justo ésta… Gracias a Pedro de la Osa, Jacin Calvo, Gorka García y Josu Villanueva, por hacerme este regalo: compartir escenario con ellos, Gris Perla, dejarme cantar su Medianoche, en Sestao SOS Rock. 17 de junio de 2017. Un día enorme.

Foto: Aitor Antón

Lo hadi aingürüa

En estos días de julio se despidió así una luminosa noche de verano. Luminosa por dentro, dentro de mí, cuando después de un tiempo vital de silencio, un escenario me salió al paso a recordarme de qué material estoy hecha, qué tipo concreto de electricidad hace arrancar a mis células. Al final del verano ya sabía que “ahora” era el momento de agrupar un puñado de canciones amigas y antiguas compañeras, y grabar por fin “mi disco”, “el” disco.

Tres años cuento desde esta epifanía, tremenda gestación la mía, y lo tremendo incluye los altibajos con sus altos, bajos, y planos, e incluye el fruto, que ya apunta por dónde reventar su jugo… Que ya está, que ya está casi, y ya se sabe que los mejores frutos son los del estío, esa estación pagana que solapa al verano y lo prorroga con un sabor dulce extático antes de que el otoño nos pille nostalgiando memorias…

© Iratxe Mugire