Un enanito metido en mis cascos…

Un enanito metido en mis cascos me va guiando: ta-ta-ta ta-ta-ta… golpea la claqueta en el centro de mi cerebro. Y por algunos momentos sólo existe este presente, los golpes que escucho, las notas que voy destilando de mis cuerdas y los acordes que se forman como abanicos o arco iris armónicos, y la canción que va rodando, como un coche de caballos que atraviesa el bosque, a su ritmo (ni más rápido, ni más lento), hasta que ¡plop! aparezco al otro lado.

Argazkia: Ibon Larruzea